Iba saliendo del supermercado con tres personas más que me acompañaban (o yo a ellos da igual), y de pronto un guardía del super me acusa de haberme bebido un jugo sin pagar. El problema era que yo antes de entrar me iba tomando el jugo. Su "argumento" principal era que no me había visto bebiendo ningún jugo en la entrada, por ende yo era el ladrón y él el agudo vigilante. La puta que lo parió.
El punto es que recordé la vieja regla retórica que es quien afirma el que debe probar, no el que niega. Es decir, si el afirma eso, debe ser el quien de las evidencias necesarias. Onus probandi. Sin embargo, el cabrón invirtió los papeles y me exigió que yo probara que no había hecho nada. Es absurdo. En un tribunal cualquiera podría ser acusado de asesino: bastaría con "demuestre que no estuvo en la escena del crimen". Así puedes joder a cualquiera y defender cualquier punto de vista absurdo (*)
Al final se rindió no porque yo probara que su posición era ridícula (ni por mi ira asesina que casi me hace olvidar las buenas maneras, estando de un humor irritable ese día), sino porque... bueno, un jugo barato no vale la pena, ¿verdad?
No dudes en que a la próxima introduciré la suela de mi zapato en tu trasero... never mind. Eso pasó el lunes y no estoy enfadado ahora, solo era una excusa para poner esta canción acá abajo :D
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can you feel that? oh, shit O-WA-A-A-A O-WA-A-A-A
Get up, come on get down with the sickness! Get up, come on get down with the sickness! Get up, come on get down with the sickness! Open up your hate and let it flow into me. Get up, come on get down with the sickness! You motha get up, come on get down with the sickness! You fucka get up, come on get down with the sickness! Madness is the gift that has been given to me.
I can see inside you, the sickness is rising, It seems that all that was good has died Oh, no. The world is a scary place Now that you've woken up the demon in me.
O-WA-A-A-A...
Get up, come on get down with the sickness! You motha get up, come on get down with the sickness! You fucka get up, come on get down with the sickness! Open up your hate and let it flow into me. Why can't you just fuck off and die and down with the sickness! FUCK YOU!!! I don't need this shit and down with the sickness! You stupid, sadistic, abusive, fucking whore and down with the sickness! Here it comes Get ready to DIE!
Así que hago un post poke-sugerente e imbécil para y para actualizar el blog (esas fotos inútiles de la cámara no son tan inútiles parece) y para coronar las ociosas vacaciones que tuve (clic en la imagen donde juego Pokemon erotic-gold version):
WTF? Estos juegos los pueden ver los niños!! Y después andan con que los menores aprenden inmoralidades fuera de casa. El mal acecha en todas partes ¬¬
1. f. Deshonor, descrédito de quien ha perdido el respeto de los demás a causa de una acción indigna o vergonzosa: tras el abandono de su familia cayó en la ignominia.
"Todas las personas son reemplazables". Ese es el lema miserable que he repetido durante varios meses mentalmente como un mantra. Esa frase es la consecuencia de miles de experiencias y casualidades propias (yo mismo soy en varios sentidos una casualidad, una combinación imprevista de circunstancias, en fin). Obviamente, si yo soy persona, también soy reemplazable.
Esta tontería, estas lineas, son propias de alguien que no sabe convivir o adaptarse a las demás personas del todo. Propio de alguien que ha probado ciertamente el rechazo de otros en más de una ocasión. Y antes de volverme del todo un pobre diablo completamente depresivo, antes de concretar el suicidio, elegí adaptarme a mi existencia lo mejor posible- o lo menos peor si se quiere. Y el resultado fue esa frase, la que repito tanto en las buenas como en las malas casi sin advertirlo. Y también los sentimientos extrañamente placenteros de la ira, el rencor, el odio y el deseo de venganza que aparecen en los momentos más inesperados. Es como una bestia interior que espera su turno pacientemente para salir, y que en los días más tormentosos de mi vida debo mantener a raya para evitar un caos.
¿Todo eso duele? a veces sí.
Pero, dejando de lado esos parajes tan lúgubres de mi personalidad, ¿es realista creer que las personas son reemplazables, prescindibles de algún modo? pues, mi razonamiento solía ser que no hay nada inherente a una relación o vinculo de cualquier tipo, de amistad o de pareja, entre dos o más personas que haga que una persona sola no pueda vivir (en sentido estricto) sin esa relación. Luego, no habría ninguna relación esencialmente necesaria.
Después, comencé a creer que las relaciones entre humanos son como piezas de rompecabezas o algo así; a veces una pieza encaja mejor con una que con otra. O como llaves y cerraduras: a veces, hay personas que son como ganzúas y pueden encajar en cualquier cerrojo, y otras son llaves que solo encajan en los tipos de cerradura o candado que les corresponde.
Las analogías de arriba son como mínimo imperfectas (*). Cuando consigues encontrar gente con las que encajas, no sabes si ello seguirá siendo así siempre. Las personas solemos ser caprichosas, impulsivas, volubles e impredecibles. Nunca terminamos de conocernos ni a nosotros mismos, ni hablar de los otros. Y así, sin saber como, aquellos en quienes confiamos un día, tal vez puedan parecernos escoria al otro. O les miramos con desprecio, con asco, con pena, con molestia, con deseos de venganza o de humillación, con indiferencia o rechazo. Los buenos momentos en que crees que todo esta en equilibrio con el resto parecen efímeros comparados con los momentos de conflicto y de tensión. Las virtudes y las buenas acciones se las lleva el viento, y los defectos, los errores, nos acompañan a la tumba junto con nuestros huesos.
Así, esa frase del inicio cobra sentido. Simple y complicadamente es una frase que me ayuda a afrontar las interacciones con humanos en su naturaleza voluble e inesperada, tal cual puede ser uno mismo. Todos somos prescindibles, pues el mundo gira con o sin ti en el, pero no toda relación es reemplazable.
Al final, la vida sigue quieras o no. Con o sin ti, o sin otros. Como en ese capitulo de House, One day, one room (**).
Sin embargo, no termino de acostumbrarme.
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(*) Y apestan además.
(**) Al final de ese episodio creo que le preguntan a House si volverá a hablar con la paciente. A lo que responde con esa frase, "one day, one room". Ver aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Un_día,_una_habitación
Maldita sea, es mi culpa, y ya no hay remedio... padezco procastinación crónica y ya no tengo forma de arreglar nada, no se puede hacer en un momento lo que no hice en varias semanas. Trasforme en urgente lo que era importante, y lo lleve así a las últimas consecuencias.
Mierda, esto no se quedara así... maldición... que rabia, siento que debería morir...
Hoy entre otras cosas intentaba liberar mi teléfono móvil. No es gran cosa, solo le puedo ingresar chips de cualquier compañía al hacer eso. La cosa es que hay que ingresar una clave; antes de eso hay que sacar el chip e ingresarla. Como no resultó, me di por vencido y apague y prendí el móvil de nuevo (con chip puesto). No lo reconocía y le daba error; intente con otro chip. No lo reconocía tampoco, y pensé que la había cagado. "Me eché el celular" pensé; tal vez al haber ingresado un código erróneo, había sido mi culpa. Y de pronto recordé eso de la navaja de Occam.
1) Ser un imbécil no cuesta nada. Pedir perdón es difícil. Y en primera persona: bien, soy un idiota incorregible. En serio.
2) Tolerar que a causa de lo primero se entrometa aunque sea brevemente alguien que no tiene mucho que ver en la metida de pata propia, tampoco cuesta nada. Merecido lo tengo de cualquier modo, pero obviamente no esperas que una vez que has rectificado llegues a casa y... bah. Me pilló de malas.
Con esto reemplazo la entrada que hubo antes aquí, todos en paz. Punto.